Coronavirus

Exitoso paso para potencial vacuna contra el coronavirus

Estos son los detalles de un ensayo en Reino Unido.

Telemundo

Ivette Machin

Reino Unido.- Resultados prometedores de un pequeño estudio realizado por la Universidad de Oxford para desarrollar una vacuna contra el COVID-19. Seis monos macacos recibieron la vacuna antes de exponerlos a la enfermedad.

Algunos de los monos desarrollaron anticuerpos dentro de los 14 días de haber sido vacunados. Los seis desarrollaron anticuerpos dentro de los 28 días.

Los investigadores dijeron que parece que la vacuna previno la neumonía y otros problemas prolongados después de haber estado expuestos al virus.

El 24 de abril, Oxford comenzó los ensayos en humanos de la vacuna. Oxford y el gigante farmacéutico AstraZeneca ya están trabajando juntos para producir la vacuna. Los resultados del ensayo clínico en humanos podrían estar disponibles ya en junio.

AstraZeneca ha asumido el costo y el desafío de producir la vacuna para el consumo mundial. Vale decir que los investigadores de Oxford publicaron sus hallazgos en un servidor llamado Biorxiv y los resultados no se han sometido a un proceso de revisión por pares requerido para su publicación en revistas médicas o científicas.

Tiempo estimado

En una conferencia de prensa virtual, Marco Cavaleri, el jefe del departamento de Vacunas de la EMA, subrayó que una vacuna contra la COVID-19 podría aprobarse, "en el escenario más optimista", en un plazo aproximado y mínimo de un año, aunque aseguró que la agencia está "haciendo todo lo posible" para acelerar el proceso, manteniendo contacto constante con 33 laboratorios.

Cavaleri se mostró escéptico sobre el plazo señalado por la Universidad de Oxford (Reino Unido), que prometió finalizar en agosto las pruebas clínicas de una vacuna contra la COVID-19 que lleva a cabo desde abril, porque consideró que el desarrollo de este tipo de medicinas y la aprobación de una licencia por parte de las autoridades sanitarias correspondientes requiere más tiempo.

Además, recordó que se ha demostrado a lo largo de la historia que "son muy pocas las vacunas que llegan hasta el final" del proceso de licencia, y que "en muchos casos" se requieren pruebas adicionales para confirmar que no provocan efectos secundarios graves entre los usuarios.

Señaló que "no es posible omitir la tercera etapa de un proceso" de desarrollo de una vacuna, durante la cual se llevan a cabo ensayos para investigar "el nivel de protección" y los efectos secundarios mediante pruebas en miles de personas fuera de los laboratorios, lo que lleva a determinar, entre otras cosas, si hace que las personas vacunadas sean más susceptibles al contagio.

Los ensayos en EEUU

Tener una vacuna contra COVID-19 lista para enero es un objetivo difícil, pero una de las máximas autoridades de salud de Estados Unidos se está preparando para un vasto experimento que determine pronto si alguna es efectiva.

Al menos cuatro o cinco posibles vacunas “se ven prometedoras” en pruebas de laboratorio y una o dos estarán listas para pruebas a gran escala en julio, con otras dos a seguir, dijo a The Associated Press el director de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH por sus siglas en inglés), Francis Collins.

“El mayor reto ahora es una prueba grande y todo el mundo está listo. Y queremos asegurarnos de que suceda de forma coordinada”, dijo Collins en una entrevista jueves por la noche.

Los NIH, en colaboración con algunas de las compañías farmacéuticas mayores del mundo, está creando un plan rector que los productores de vacunas puedan seguir. Separadamente, el gobierno del presidente Donald Trump está trabajando en cómo producir vacunas ahora, una apuesta riesgosa antes de que nadie sepa cuál será efectiva. El objetivo es tener 300 millones de dosis disponibles para distribuir en el país para enero.

Collins dijo que se trata de un “plan muy atrevido” y se siente optimista de que la ciencia pueda ayudar a acelerar el proceso, pero añadió: “Si podemos tener esta vacuna un día antes, eso va a ser importante para todos”.

Pese a todo el énfasis en la velocidad, Collins resaltó: “no vamos a omitir procedimientos” sobre seguridad y los científicos examinarán cuidadosamente efectos secundarios.

En el mundo ya hay más de una decena de vacunas en las primeras etapas de prueba o a punto de comenzar estudios pequeños de seguridad en personas para detectar problemas y si las inyecciones fortalecen el sistema inmunológico. Entre las que más atención generan está una creada por los NIH y Moderna Inc. y la otra de Oxford mencionada más arriba.

Las pruebas actuales “se ven muy bien”, dijo Collins. “Pero hasta que la pruebes en el mundo real no sabes con certeza. Uno no puede saltarse esa parte realmente difícil de probar esto en miles y miles de personas”.

Una de las preguntas claves es cómo aquellos con alto riesgo de contagiarse de COVID-19 —como los ancianos y las personas con padecimientos crónicos— responderán a las inyecciones.

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