Texas

Acusado llora en corte y posible víctima narra cómo escapó: claves del juicio contra exagente

El exagente de la Patrulla Fronteriza es acusado por el asesinato de cuatro mujeres en Laredo, Texas.

Telemundo

Conversaciones telefónicas entre el sospechoso y su esposa se presentaron en el séptimo día de juicio.

SAN ANTONIO - El juicio contra Juan David Ortiz, que trabajaba como supervisor de la Patrulla Fronteriza de EEUU en el sector de Laredo cuando fue arrestado por el asesinato de cuatro mujeres, llega a los argumentos finales este miércoles.

Ortiz enfrenta cuatro cargos de asesinato, agresión agravada con un arma mortal y restricción ilegal. De acuerdo con autoridades, Ortiz, que para el momento del crimen tendría 35 años, fue arrestado en 2018 por el asesinato de Melissa Ramírez, de 29 años, Claudine Anne Luera, de 42 años, Guiselda Alicia Hernández, de 35 años, y Nikki Enríquez, de 28 años.

Según autoridades, cada una recibió un disparo en la cabeza o el cuello. Las víctimas eran reconocidas por ser trabajadoras sexuales.

LLORA LUEGO DE REVELARSE LAS GRABACIONES DE DOS LLAMADAS A SU ESPOSA

El exagente de la Patrulla Fronteriza acusado de asesinar a cuatro mujeres lloró en la corte durante el séptimo día de juicio.

El sospechoso no pudo contener las emociones este martes mientras se mostraron posibles nuevas evidencias.

A Ortiz se le observó llorando luego de revelarse las grabaciones de dos llamadas telefónicas que él hizo a su esposa desde la cárcel del condado Webb. En una de ellas se escucha al acusado decirle a su esposa, en noviembre de 2018, que está preocupado por la declaración que le hizo a los investigadores.

“Estoy muy preocupado por la declaración que hice. No hay evidencia. Solo esa confesión en la cinta”, se le escucha a Ortiz en la grabación.

Además, se le escucha diciendo que quiere que sus abogados supriman dicha confesión.

POSIBLE VÍCTIMA DE EXAGENTE FRONTERIZO TESTIFICA EN SU CONTRA

El primer día de juicio inició con el testimonio de la que habría sido la víctima que logró escapar de su ataque. Erika Isamar Peña explicó que conocía al sospechoso como cliente, pues ella ofrecía sexo a cambio de dinero.

La mujer testificó que el 18 de septiembre de 2018, Ortiz la llevó a su casa y notó que el acusado "estaba muy nervioso". Peña le dijo al jurado que Ortiz le había indicado que temía que le pidieran que presentara su ADN en relación con la muerte de una de las víctimas.

La testigo declaró que comenzó a ponerse nerviosa. Ortiz luego le dijo que necesitaba algo de comida y condujo hasta una tienda de conveniencia.

Luego, Peña dijo que el acusado agarró un arma. “Me apuntó directamente a la cara”, aseguró.

Momentos después, logró huir de la camioneta. La mujer explicó que en el intento de salir, el hombre le agarró la camisa, por lo que salió sin ella.

Peña corrió hasta que se encontró con un agente del Departamento de Seguridad Pública que se encontraba en el lugar.

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